Clasificar las botellas por regiones sigue siendo un método clásico. Sin embargo, otro método de organización está ganando terreno: clasificar el vino por estilos. Esto le ayuda a comprender mejor sus gustos, simplifica el maridaje y le ahorra tiempo en el día a día. Es perfecto tanto para los amantes del vino como para los coleccionistas.
Si le interesan los artículos relacionados con el vino, descargue nuestra aplicación para IOS o Android. Te dará acceso a nuestro glosario del vino, a nuestros artículos y a nuestra innovadora solución, pensada para todos los consumidores y coleccionistas de vino.
¿Por qué abandonar el enfoque basado en el origen?
Clasificar los vinos por regiones tiene sentido para los entendidos. Realza el valor de las denominaciones y los terruños. Sin embargo, este método a veces crea confusión. Algunas regiones ofrecen una gran variedad de estilos. Otras se parecen entre sí a pesar de la distancia.
Además, no todos los invitados están familiarizados con las sutilezas de un Sancerre o un Languedoc. Así que clasificar el vino por estilos facilita la elección. Permite responder rápidamente a un deseo o a una necesidad culinaria concreta.
Comprender el concepto de estilo de vino
El estilo del vino se refiere a todas las características sensoriales del producto. Esto incluye el color, el cuerpo, los aromas, la acidez, el azúcar y la estructura tánica. Por tanto, cada botella tiene un perfil identificable, independientemente de su origen.
Hay, por ejemplo, tintos ligeros, tintos potentes, blancos vivos, blancos redondos y vinos dulces. Esta tipología de vinos suele inspirarse en la cata, no en la etiqueta. Hace hincapié en la experiencia más que en la información administrativa.
Los principales estilos de vino que hay que conocer
Para clasificar sus botellas, puede empezar por identificar estas grandes familias:
- Tintos ligeros y afrutados: Pinot noir, Gamay, vinos con poco tanino.
- Tintos potentes y bien estructurados: Cabernet Sauvignon, Syrah, Malbec.
- Blancos secos y vivos: Sauvignon Blanc, Riesling, Aligoté.
- Blancos redondos y con cuerpo: Chardonnay roble, Viognier, Chenin maduro.
- Rosados: frescos, secos, a veces más gastronómicos según su estructura.
- Vinos espumosos : Champagne, Crémant, Prosecco.
- Vinos dulces o almibarados: Sauternes, Gewurztraminer de vendimia tardía, Tokaji.
- Vinos oxidativos o atípicos: Jura, vin jaune, ciertos vinos de naranja.
Esta clasificación de vinos le ayudará a elegir según el ambiente de la comida, la estación del año o el humor del día.
Ventajas de la clasificación por estilos
Organizar su bodega por estilos de vino simplifica el maridaje. ¿Busca un tinto ligero para acompañar aves? Lo encontrará rápidamente. ¿Le apetece un blanco con cuerpo para acompañar un plato en salsa? Ya sabe dónde buscar.
Este método también es adecuado para las catas temáticas. Puede comparar fácilmente varios vinos del mismo estilo, aunque procedan de países diferentes. Esta tipología de vinos le ayuda a ampliar su paleta de gustos.
También es más intuitivo de utilizar. ¿Bebe a menudo tintos ligeros? Puede ver rápidamente lo que hay en stock. Puede adaptar sus compras a su consumo real.
Cómo reorganizar eficazmente su bodega
Empieza por vaciar las estanterías. Analice cada botella. Anote su perfil sensorial consultando la ficha técnica o sus memorias de cata. A continuación, agrupe los vinos por estilos.
Etiquete cada zona o estantería. Cree un marcador visual sencillo. También puede utilizar una aplicación de gestión de bodegas para digitalizar su sistema de archivo de vinos. Esto facilita la búsqueda y la actualización.
Si no está seguro del estilo de un vino, ¡ábralo! La cata es la mejor forma de identificarlo. Después, anota tus impresiones para añadirlas a tu tipología de vinos.
Gestión de excepciones y vinos híbridos
Algunos vinos quedan fuera de las categorías estrictas. Un rosado muy estructurado puede parecerse a un tinto ligero. Un blanco seco envejecido en barrica puede tomar el aire de un vino oxidativo.
En estos casos, cree una categoría intermedia. El objetivo es ayudarle a orientarse rápidamente, no establecer reglas. La clasificación de los vinos debe reflejar tus puntos de referencia personales, no los de las guías.
Con la experiencia, podrá afinar su clasificación. Puede añadir subcategorías si es necesario, en función de sus gustos y del tamaño de su bodega.
Adaptar su sistema de archivo a sus necesidades
Cada coleccionista tiene sus propias prioridades. Algunos buscan optimizar la degustación. Otros quieren equilibrar la rotación o planificar las aperturas. El estilo de vino ofrece una base flexible, adaptable a todos los perfiles.
También puede combinar varios criterios. Primero clasifique por tipo de vino y después por año o edad. Esto le permite identificar rápidamente las botellas que están listas para ser disfrutadas. Gana en eficacia y en placer.
Integrar la tecnología para mayor claridad
Aplicaciones como Oeni te ayudan a clasificar tus botellas según el estilo de vino. Registra cada referencia con su ficha técnica, sus características y tus impresiones. Así podrás acceder a tu bodega digital en unos pocos clics.
Esta tipología digital de vinos evita descuidos. Le permite buscar por comida, evento o invitado. Podrá sacar el máximo partido a su bodega, incluso sin entrar físicamente en ella.
Atreverse a abrirse y descubrir
Una clasificación de vinos por estilos fomenta la exploración. Puede comparar variedades de uva o regiones sin atascarse en el nombre de una denominación. Descubrirá que un Cabernet chileno puede rivalizar con un Burdeos. O que un Riesling alemán es tan atractivo como un Sauvignon francés.
Esta tipología de vino lo hace más accesible. Se dirige a todos, incluso a los principiantes. Hace hincapié en las sensaciones, no en las etiquetas.
Una elección moderna y personal
Clasificar sus vinos por estilos significa elegir un método basado en el placer. Este sistema se adapta a usted, a su bodega y a sus deseos. Respeta su libertad. Refleja su curiosidad y su experiencia.
El vino se vuelve más claro, más vivo, más cercano a ti. Ganas fluidez, coherencia y confianza en tus decisiones.
Si le ha gustado este artículo, no dude en leer el siguiente "La historia de las denominaciones de origen del vino en Francia desde la Edad Media", ¡que también puede interesarle!